Alberto G. Prelcic

Si hay una frase que define a Alberto Prelcic es la de ‘empezar por el principio’, empezar por lo básico, por el aprendizaje, e ir avanzando poco a poco. Así se lo enseñó su madre, que por algo era maestra, y a quien se debe que le pusiese a su proyecto gastronómico el nombre de Silabario, para que nunca se le olvide que la cocina es un aprendizaje continuo, aunque ahora ya sea el maestro y la dirija con mano dura, pero susurrante…, sin levantar la voz: ‘Esa cebolla así, caramelizada…, ese es el punto, ¿lo ves?’. El aprendiz se ha convertido en maestro, aunque le cuesta admitirlo; de carácter medido, amable, como su cocina, no por ello deja de sorprenderte, o quizás precisamente por eso; este chico con cara de no haber roto un plato en su vida te puede dejar parado con una comida espectacular…

Para Alberto el reto es hacer cocina con sabor a tradición pero con identidad.

Alberto forma parte de ese club de los nueve que ya son muchos más; el Grupo Nove nació con el objetivo de reivindicar la nueva cocina gallega, sin renunciar a los orígenes, y canalizar la explosión gastronómica de los últimos años. Son un buen puñado de cocineros inconformistas que supieron ir más allá de la fama de que en Galicia “se come bien”. Aportando un plus, la cocina, sin renunciar al producto ni a la tradición gastronómica.

Alberto G. Prelcic